jueves, 11 de junio de 2015

BARROCO EN ESPAÑA

Barroco español



Barroco español o Barroco en España1 es un concepto de la historiografía del arte, de la literatura y de la música, y genéricamente de la historia de la cultura,2 que se utiliza para clasificar y definir las manifestaciones culturales de la época del Barroco (aproximadamente el siglo y medio entre 1600 y 1750) localizadas en España.
Aunque es más propio para la época denominar Monarquía Hispánica o Imperio español al espacio político gobernado por el rey de España o Su Católica Majestad (los Austrias menores -Felipe III de España, Felipe IV de España y Carlos II de España- y el primer Borbón -Felipe V de España-), la bibliografía suele delimitar la extensión del uso de la expresión "Barroco español" a las producciones artísticas de la Corte (en Madrid excepto el breve periodo de 1601-1605 en que estuvo en Valladolid) y a las de los territorios de las Coronas de Castilla y de Aragón y el reino de Navarra. En ese espacio, no homogéneo, también se distinguen escuelas locales,3 especialmente la escuela madrileña (o Barroco madrileño),4 la escuela sevillana (o Barroco sevillano),5 la escuela valenciana (o Barroco valenciano),6 la escuela vallisoletana (también denominada castellana o de Gregorio Fernández -Barroco vallisoletano o castellano-),7 la escuela salmantina (o Barroco salmantino o churrigueresco),8 la escuela gallega (o Barroco gallego),9 la escuela catalana (o Barroco catalán),10 la escuela aragonesa (o Barroco aragonés),11 etc.12 Para la región de Murcia y el Levante se ha definido un estilo local denominado Barroco mediterráneo.13
No suelen englobarse en el término Barroco español ni el Barroco portugués (Portugal se independiza en 1640),14 ni el Barroco italiano de Milán, Sicilia o Nápoles (con la presencia de José Ribera el Españoleto), ni el Barroco flamenco, ni siquiera el Barroco colonial15 americano o filipino (arte colonial hispanoamericano), aunque a veces se emplea la expresión Barroco español en América16 o Barroco hispanoamericano.17 El denominado Barroco novohispano hace referencia al virreinato de Nueva España.

El Niño Jesús con ángeles músicos, de


Juan Correa (México, 1645-1716).





 

ESCULTURA.


Escultura barroca es la denominación historiográfica de las producciones escultóricas de la época barroca (de comienzos del siglo XVII a mediados del siglo XVIII).

Sus características generales son:

  • Naturalismo, es decir, representación de la naturaleza tal y como es, sin idealizarla.

  • Integración en la arquitectura, que proporciona intensidad dramática.

  • Esquemas compositivos libres del geometrismo y la proporción equilibrada propia de la escultura del Renacimiento pleno. La escultura barroca busca el movimiento; se proyecta dinámicamente hacia afuera con líneas de tensión complejas, especialmente la helicoidal o serpentinata, y multiplicidad de planos y puntos de vista. Esta inestabilidad se manifiesta en la inquietud de personajes y escenas, en la amplitud y ampulosidad de los ropajes, en el contraste de texturas y superficies, a veces en la inclusión de distintos materiales, todo lo cual que produce fuertes efectos lumínicos y visuales.

  • Representación del desnudo en su estado puro, como una acción congelada, conseguido mediante una composición asimétrica, donde predominan las diagonales y serpentinatas, las poses sesgadas y oblicuas, el escorzo y los contornos difusos e intermitentes, que dirigen la obra hacia el espectador con gran expresividad.

  • A pesar de la identificación del Barroco con un "arte de la Contrarreforma", adecuado al sentimiento de la devoción popular, la escultura barroca, incluso en los países católicos, tuvo una gran pluralidad de temas (religiosos, funerarios, mitológicos, retratos, etc.)

  • La manifestación principal es la estatuaria, utilizada para la ornamentación de espacios interiores y exteriores de los edificios, así como de los espacios abiertos, tanto privados (jardines) como públicos (plazas). Las fuentes son un tipo escultórico particularmente adecuado al estilo barroco. Particularmente en España, tuvieron un extraordinario desarrollo la imaginería y los retablos.

En España también se manifestó en imágenes religiosas talladas en madera, en la llamada imaginería con la que se esperaba despertar la fe del pueblo.

 

PINTURA. 


Rembrandt van Rijn, La ronda de noche o La compañía del Capitán Frans Banning Cocq, 1642, óleo sobre lienzo, 363 × 437 cm., Rijksmuseum, Ámsterdam. La pintura es un ejemplo clásico del arte barroco.

La pintura barroca es la pintura relacionada con el movimiento cultural barroco. El movimiento a menudo se le identifica con el absolutismo, la Contrarreforma y el renacimiento católico,1 2 pero la existencia de importante arte y arquitectura barrocos en países no absolutistas y protestantes por toda Europa Occidental evidencian su amplia popularidad.3 La pintura adquirió un papel prioritario dentro de las manifestaciones artísticas, y llegó a ser la expresión más característica del peso de la religión en los países católicos y del gusto burgués en los países protestantes.

La mejor y más importante pintura durante el período que comienza alrededor del año 1600 y continúa a lo largo de todo el siglo XVII, y a principios del siglo XVIII se identifica hoy como pintura barroca. El arte barroco se caracteriza por el realismo, los colores ricos e intensos, y fuertes luces y sombras. En oposición al arte renacentista, que normalmente mostraba el momento anterior a ocurrir cualquier acontecimiento, los artistas barrocos elegían el punto más dramático, el momento en que la acción estaba ocurriendo: Miguel Ángel, que trabajó durante el Alto Renacimiento, muestra a su David compuesto y quieto antes de luchar contra Goliat; el David barroco de Bernini es captado en el acto de lanzar la piedra contra el gigante. El arte barroco pretendía evocar la emoción y la pasión en lugar de la tranquila racionalidad que había sido apreciada durante el Renacimiento.

Entre los más grandes pintores del período barroco se encuentran Caravaggio,4 Rembrandt,5 Rubens,6 Velázquez, Poussin,7 y Vermeer.8 Caravaggio es heredero de la pintura humanista del Alto Renacimiento. Su enfoque realista de la figura humana, pintada directamente del natural e iluminada dramáticamente contra un fondo oscuro, sorprendió a sus contemporáneos y abrió un nuevo capítulo en la historia de la pintura. La pintura barroca a menudo dramatiza las escenas usando los efectos lumínicos del claroscuro; esto puede verse en obras de Rembrandt, Vermeer, Le Nain y La Tour. El pintor flamenco Antón Van Dyck desarrolló un estilo de retrato cortesano, con gracia, que influyó mucho, especialmente en Inglaterra.

La prosperidad de la Holanda del siglo XVII llevó a una enorme producción artística por gran número de pintores altamente especializados, que sólo pintaban el género al que se dedicaban: escenas de género, paisajes, bodegones, retratos o pintura de historia. Los estándares técnicos eran muy altos, y la Edad de Oro holandesa estableció un nuevo repertorio de temas que fueron muy influyentes hasta la llegada del Modernismo.


 

 

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